2.28.2007

Palestina: otras voces

Retratos dignos. No hacen falta chorros de sangre para conseguir despertar las conciencias. O al menos esa es la convicción de Nida Sinnokrot y, a juzgar por su trabajo, tiene mucha razón. Me alegra ver que su película, Palestine Blues, ganadora del premio a mejor documental este otoño en el Festival Amal de Compostela, ya cuenta con otro par de premios. Palestine Blues destaca por la claridad y naturalidad de su mensaje. Quizás porque era una película imprevista. Realmente fueron los hechos los que obligaron a Nida Sinnokrot, artista multimedia y escultor, a hacer un documental. En el 2002, la cruda realidad se abrió paso con los bulldozers llevando casas, cuerpos y almas a su paso pillándolo a el de visita en Cisjordania. La imposibilidad de callar ante tamaña atrocidad hizo el resto. Armado únicamente con su MiniDV se convirtió en "una mosca en la pared" (que diría Elia Suleiman), presente pero inadvertido, recogiendo cientos de momentos clave en las zonas anexionadas por el muro. "No es una cuestión de etnia o de religión" insistía a los medios, "las razones del Muro del Apartheid son otras". Su documental hace difícil cualquier réplica.
Otro trabajo interesante es el del gijonés Alberto Arce, cuyo documental "Internacionales en Palestina" pasó por Compostela en 2005. En este caso su trabajo refleja las labores que ejercen los activistas del International Solidarity Movement, mediante la resistencia pacífica y cámara en mano, dejando constancia de las atrocidades que a diario comete el ejército israelí en territorios palestinos. A falta del premiado documental, os dejo su diario de rodaje de la invasión de Nablús (una de tantas) un día de agosto de 2004, meses antes de que lo deportaran. Texto adjunto y comentarios sobre el video aquí.

Nablús, la ciudad fantasma (Alberto Arce, 2004)

Mientras tanto, el cuentagotas sigue...

Menovky: ,

11.28.2006

Chabrol à la Frenadol

Afortunados aquellos que resisten a los caprichos climáticos sin tener que sucumbir a las drogas legales!! Arale lleva dos días a bordo del globo Frenadol y sospecha que sus sinapsis se han vuelto más defectuosas de lo habitual. Por eso mismo no se responsabiliza en absoluto de los errores de juicio que pueda haber en este post.

El lunes opté por sesión doble de Cineuropa: Chabrol y Peckinpah.
Qué decir. L'ivresse du pouvoir me decepcionó considerablemente. La jueza de instrucción Jeanne Charmant Killman (el nombre se las trae) intenta destruir una trama de sobornos financiada con fondos públicos. Vamos, una heroína dispuesta a sacrificarlo todo, su vida privada lo primero, por la Justicia con mayúsculas. Sobornos, defensa del statu-quo ("hay que engrasar la máquina para que funcione, y ese dinero es nuestro aceite"), puñaladas traperas, amenazas y todas esas cosas que le pueden pasar a un juez cuando le toca los huevos a los de arriba. Por lo visto, la historia está inspirada en la jueza del caso Elf, Eva Joly, y pretende analizar las dificultades personales que puede suponer a nivel personal el afán justiciero y bla bla... Pero francamente, dentro de esa temática, prefiero mil veces Los canallas duermen en paz del grandísimo Kurosawa.
La sorpresa de la noche para mi fue Bring me the head of Alfredo García, de Peckinpah. Antes de entrar tres personas, desconocidas entre sí, me la "desrecomendaron". Tal vez por eso me gustó tanto. Para mi frenadolizado gusto es una película con mucho estilo pese a tener la manía de utilizar el ralentí cada vez que le meten un tiro a alguien. Sólo decir que el humor negro se pega a la atmósfera de la película con la misma insistencia que las moscas a la cabeza del infeliz que da título a esta pieza de Peckinpah.
Optimisti y Shortbus también son recomendables en distinto modo, aunque esta última tiene flojeras considerables de guión que supongo que trata de compensar con altas dosis de sexo explícito.

Menovky: