Opusina en Downing street
Una vez, una persona con más conocimientos de los que le gustaría sobre drogodependencias, me contó que la única vía efectiva de superarlo era la terapia de grupo. Los placebos y sustitutivos podían ser herramientas para sobrellevar el síndrome de abstinencia, las campañas publicitarias eran mero márketing político, pero que lo que marcaba la diferencia era la terapia de grupo. Porque sólo alguien que ya ha pasado o está pasando por lo mismo que tú puede adelantarse a tus momentos de debilidad y a tus autoengaños; saber dónde flaquearás al siguiente paso, hacerte oír lo que no quieres. Por algo lo diría.
Supongo que en el caso de las sectas ha de ser algo parecido. Por eso me parecen interesantes iniciativas como opuslibros o la Opus Dei Awareness Network, donde los tránsfugas ponen en común sus experiencias, filtran materiales o discursos internos y desmontan, en la mayoría de los casos desde un absoluto respeto al cristianismo, a la poderosa secta del sadomaso de Escrivá. Por ejemplo, acabo de aprender que el instrumento de la foto se llama "disciplina" (ya tiene inri). Para aquellos que quieran averiguar más sobre la mortificación, aquí hay una interesante introducción, aunque los parámetros de acción en 27 pasos para la "captación de fieles" también ponen los pelos de punta. Lo que me sorprendió encontrar entre los documentos de su web, fue un divertido y malévolo artículo de Goytisolo que había leído hace tiempo: "La líbido textual de 'Camino'", aquí os va un fragmento:No es necesario ser un especialista en Freud ni docto en psicoanálisis para apreciar las metáforas que se reiteran a lo largo del Camino: "Viriliza tu voluntad: que sea, con la gracia de Dios, un espolón de acero" (615), "una maza de acero poderosa, envuelta en una funda acolchada" (397), etcétera. El Padre reprende cariñosamente al discípulo: "Pobre instrumento eres" (484), y le exhorta a actuar con ciencia e imperio. "Sé instrumento... grande o chico, delicado o tosco: tu deber es ser instrumento" (484). Y advierte con firmeza: "Los instrumentos no pueden estar mohosos" (486).Y continúa durante unas cuantas líneas más con su lectura "tántrica" del "Camino" ;)
Bueno, todo esto viene a santo de que, pese a que se vaya ampliando la red conformada por los
tránsfugas del Opus (y en cierto modo, los que tienen una capacidad real de convencer a los "numerarios" de que vuelvan a ser personas), el Opus sigue acumulando inimaginables cotas de poder y sus miembros ocupando puestos de responsabilidad en los gobiernos de medio mundo.Hace poco descubrí, horrorizada que hasta los laboristas británicos tienen a opusianos en sus filas. Y lo que es peor, esta tal Ruth Kelly es la "Communities Minister", es decir, algo así como la principal responsable en materia de mediación en la pluricultural Britannia. La otra vuelta de tuerca es su dialéctica. Promueve la "tolerancia". Pero: ¿tolerancia de qué? ¿de la política exterior británica? ¿de la criminalización de la mitad de su población? Como indica el autor del artículo "La noción que Kelly tienen de la 'tolerancia' es ligeramente más inclusiva que la de Torquemada". Y he aquí un peligro potencial, un nuevo palabro que la clase política, visto que libertad/liberación/democracia están muy manidos, está desposeyendo de todo significado y dándole unos tintes peligrosamente perversos. La Raíña ya mencionó algo sobre la palabrita en su último post. Aunque para acabar me quedaré con el ilustrativo ejemplo que dió Zizek (en el link su intervención en el Consello de Cultura actualizada) en su conferencia: “Luther King nunca falou de tolerancia, senón de igualdade e xustiza económica. Non se lle ocorre esixir que se toleren aos negros. Iso ocorre tamén no caso do feminismo: sería aberrante que as mulleres pediran ser toleradas”. (vía CG)
Menovky: sectas



